23 jun. 2015

Era hermoso verte feliz sabiendo que todo había pasado. Contarte que en silencio te acompañé en momentos donde no me veías, conociendo tu sentir más que a mi misma y con eso, haber esperado durante tantos años.
Era lindo quererte...
Me despertaba con tus mensajes y los leía durante horas, esperaba que tus llamados me lo recordaran todo y te preguntaba si tenias frío. Tenia tiempo para vos y no me molestaba. Sabía que los celos ya no existían y te pedida que me contaras si algo llamaba tu atención en el camino de vuelta. Quería saberte todo. Dolerte si te hacía falta y abrazarte si me necesitabas.
Quería más de vos que del resto, es más, del mundo no quería absolutamente nada. Era feliz con todo lo poco que teníamos y no me asustaba la palabra nada. Te daba todo a cambio de una sonrisa y te pedía poco porque eras mío en el significado más puro del sentimiento que nos unía.
Era hermoso verte feliz, despreocupado, divertido, cariñoso y sincero, siempre sincero.
Pero lamentablemente dejamos que se interpusiera el tiempo y hoy, solo queda una pequeña sombra de lo que tuvimos.