30 nov. 2010

Descargo

Queda tiempo para darme cuenta de que errar siempre es imprevisto, que un día decidís basándote en infinidad de buenas intenciones y al día siguiente sentís que la noche te consume y que la oscuridad anida embriones en el cansancio de tu pecho. Puede que, en silencio, me reproche a mi misma la  carencia de sentido común ante la vida que me desorienta. Pero nunca llegará el momento en que entienda el porque que motiva a todos esos que hoy se aprovechan de la fragilidad de mis sentimientos.
A vos, que alardeás con cosas de las cuales desconocés su significado, que pretendés cubrir con máscaras mal creadas la avaricia y toda la envidia que rodea tu ser tan automático, que marginas sin reparos a tu propio hijo... Sí, a vos, a ese que se crea un universo paralelo, muy diferente a éste, en el que todos vivimos y nos desarrollamos.
Que puedo decirte que no haya pensado. El justo castigo y la justa respuesta sería romperte la cara sin detenerme a manipular mi brazo, descargar todos los enojos que acumulo, y cada palabra con la que me venís lastimando. Sería paulatino, pero finalmente, sentirías el delicado peso que ejerce una mujer golpeando. Y, conociéndote, sé que te dolería mucho más que cualquier otro tipo de reacción de mi parte. Sería recíproco si te digo que sos un fracasado, un pobre ser humano que solo mantiene su vida para que otros vean las pocas cosas que tiene, y no, porque te sientas feliz de haber nacido. Sería terriblemente sincero de mi parte decirte también, que la humildad es la base para ser una buena persona y la columna principal para aprender todo en esta vida, aunque sería tonto, demasiado iluso de mi parte, ya que tu precipso ego no te permitiría escucharme.
A tu mujer, que siendo una persona llena de inteligencia malograda, se esconde tras una fachada de señora buena y piadosa, cuando en realidad su único propósito sea que todos caigamos en sus engaños, y así, hacernos la existencia un poco más pesada. A ella le diría que me da pena, porque ser ese tipo de gente no tiene remedio, que sentirse más que todos es un claro símbolo de ignorancia, una señal de recelo, y una clara diapositiva de la pobreza que define su vida. Pero me resigno, porque sé, que aún diciéndolo no ganaría absolutamente nada.
A tu hijo, a él, pobrecito, que decirle... Si con sus escasos doce años no sabe lo que es una familia, cenar en una mesa alegre, comer una verdadera comida, una caricia de madre o padre cariñosos (o normales simplemente)...Como encontrar las palabras adecuadas o la forma más precisa con la cual acercarme o dirigirme. "No tiene la culpa el hijo de los errores del padre...pero es quien los sufre y en quien luego se hacen carne"... y cuan cierta se me antoja esa frase.
Pero el día de mañana,(o ahora mismo, como sé que lo hace), cuando sufra porque nadie lo acepta ni lo trata como igual, cuando sienta que no sabe nada de las cosas básicas de la vida, cuando entienda que es pobre de alma y carente de buen espíritu, cuando tenga que hacer frente a cosas que no sabe, (y no porque le falte inteligencia, no, al contrario), sino porque su bello padre siempre le dijo que era un idiota, un bobo, un retrasado o un ignorante...
Ahí quisiera verte, sentarme en frente tuyo y sencillamente escucharte. Porque a mí, que decirte, con mis 27 años, lo que me estás haciendo sufrir, se siente, sí, lo sufro, me duele, me lastima, me marca, lo lloro y hasta por momentos me puede.
Pero cuando llegue ese momento y él, tu hijo, te siente y quiera preguntarte porque le pasa lo que le pasa, ahí quisiera verte, y juro por Dios que voy a hacerlo.
Voy a quedarme quieta y en un absoluto silencio, y con total sinceridad, voy a disfrutar de poder hacerlo.
Voy a ver la cara que ponés, como se te llena el alma de preguntas y voy a ser el único testigo de que en ese momento, no sepas ni tengas una máscara para ponerte.
Y tampoco te olvides que tenes un bebito de un año, al cual tratás igual o mucho peor que a tu primogénito.

Todo vuelve.
Estoy concientemente segura de ello.

Impotencia...

Cuan impotente se siente uno ante todo aquello que no puede cambiar, y como duele arrepentirte cuando ya no queda nada por hacer. Como me molesta tener que entender que las personas varían y tener que mantenerme equilibrada porque absolutamente nadie se detiene a pensar en entenderme a mí.
Es tan decepcionante escuchar que dicen cosas falsas sobre tu persona y no poder reaccionar, que hace que te frustres y sientas que no servís para defender tu personalidad, que es lo que más te gusta de tu pequeño existir.
Realmente me cuesta mucho el simple hecho de perdonar, y lo asumo.  Pero no me refiero a perdonar cosas como las de mi papá, sino a otro tipo de cosas, y por más que lo intento y me esfuerzo no puedo. Es que siempre soy tan sensible, solidaria, comprensiva y tengo la predisposición de ayudarlos a todos, que cuando alguien me hace alguna bajeza o me regresa humillación y maldad verdaderamente me duele y lo encuentro injusto...demasiado injusto...
Ver que él llora delante mío y no poder contenerlo es algo que me destroza, que me deprime y que me hace sentir inservible en comparación con todo lo que hace por mí. Ver que se arrepiente de todo aquello que le dije que no haga me derrumba y hace que me sienta culpable por no haber insistido más. Y me duele.
Hace que me sienta triste...muy triste...

Aunque tenemos la certeza de querernos. Sabemos que nos amamos de verdad y eso, en algún momento, nos dará libertad...

29 nov. 2010

Insignificante



Hoy quiero escribir desde el silencio.
Porque, sencillamente, a veces, siento que se enmudecen los sentimientos.

12 nov. 2010

Retrospección

No es difícil escucharte.


Aún lejos de las sendas del silencio abrigo lugares con los cuales pretendo saber lo que decís al hablarme. Pequeños restos de mi audacia comparativa, me dicen que sí, seguís siendo mío y que indirectamente sigo manejando tus sentidos.
Un mensaje surgió delante de mis ojos y aún sigo buscando su botella. Estoy segura de que en algún sitio se esconde la respuesta, solo que mi mente no se cree capaz de retener las coordenadas de la exacta ubicación.
Y me mantengo viva mediante supuestos...
Hace tiempo que me alejé de las voces que recriminaban las consecuencias de mis actos y me propuse dejar de escuchar. Oí diferentes cuestionamientos y mi memoria de vez en cuando, recupera solo uno...
El porque inexistente del silencio en el momento más feliz, o el significado de las lágrimas en los segundos de mi máxima inspiración...
Demasiados condicionamientos me impiden responder, pero de todos modos creo que algún día lo lograré.
Al ver intactos recuerdos de momentos donde me veía pequeña y completamente conciente, volví a sentir que todavía tengo posibilidades de sobrevivir.


Lentamente siento que, al cerrar los ojos, puedo dormirme al compás de tu latir...

Maneras

Decir te quiero entre líneas no es la forma correcta. No se siente profundo ni se eriza la piel al percibir la movilidad de los labios. No se esfuma el aliento reflejándose en una mirada ni se palpitan las melodías del silencio.
Decir te quiero entre susurros es la manera más delicada...Permitiendo que el aire impregne con delicadeza los oídos para que luego se deslice sin miedo por los canales perceptivos.


Pero decirlo sin necesidad de las palabras es, sin duda, el modo más bello y primitivo...

Amanecer

Por momentos, miles de mariposas enarbolan mi cuerpo, dejando que solo sienta el silencio en sus aleteos.  Pero por otros, una brisa muy fuerte amenaza mi equilibrio y creo saber que caeré pronto.


Sería más simple si nada de todo lo que a mi alrededor sucede, me sensibilizara tanto...

11 nov. 2010

Inicio




Necesitaba encontrar claridad en algún lado...

 
 
 
aunque las sensaciones puedan ser ficticias