2 dic. 2011

Visión

Si dijera lo contrario mentiría, sería lo mismo que aniquilarme a golpes, o una mejor manera de decirme que no, que lo que los ojos ven no siempre es cierto, y que, lo que sea puede ser borrado con una sonrisa. Sí, seguramente diría eso.
Pero yo lo vi todo, lo describí no solo con reflejos sino también con cada lágrima que guardé en el bolsillo de mi camisa, con todo el silencio que me palmeaba la espalda y con cada susurro que sus labios le regalaban.
No era un secreto, o bien, se suponía que debería serlo aunque mis profundas ganas de no creerlo hicieron que la realidad cambiara, que mutara deliberadamente y se adecuara a mis deseos, a mis pedidos y ruegos.
El cristal hablaba conmigo, las sombras no me dejaban gritar, pero de alguna manera todo mi cuerpo se estremecía con el constante latir de mis sentimientos. No se detenía. No me detenía. No se detenían.
Los labios se mezclaban atrevidos, imperfectos, alterados, la piel se dibujaba en caricias, se arañaba la decencia y en todo momento se ejemplificaba la mentira. Las manos, esas sí que no se escondían, podía verlas, podía sentirlas como si estuvieran encima mío, cálidas finalmente, y extremadamente ardientes en un principio. Los brazos articulaban moldes complejos pero demasiado entendibles y el entorno era tan inadecuado que hasta mi inconsciente sentía vergüenza.
La silla dejo lugar a la mesa, y el ruido del reloj me escondía, me hacía pequeño, me recordaba porque decidí salir más temprano, y ansiar llegar a casa corriendo, si eso fuera posible. Me criticaba, me ensordecía con su marcar insezante y me dolía. Me sentía otro, uno que no fuera tan cordial, amoroso y fiel con su esposa y futura madre de su hija. Me moría de rabia, de impotencia, de dolor y sobre todo de ausencia...
Me sabía fracazado en miles de aspectos...pero no en éste...menos en éste...


voy a irme por donde vine 
voy a cerrar la puerta despacio e irme unas cuadras más lejos 
voy a detenerme en alguna esquina y voy a llamarla por teléfono
voy a darle tiempo
voy a permitirle
que me siga mintiendo...