12 feb 2015

Cosas mías

Escribí porque necesitaba que lo supieras, entendieras que la importancia nunca sera retrospectiva y que se debe al sentimiento más que a las consecuencias de que me mintieras. Escribí porque así me expreso, porque si hablara seguro diría otra cosa, y sería más confusión de las que puedo soportar en un día. Y no me parece justo.
Escribí para saber que creo más en mi que en lo que escucho, y saber diferenciar un significado de las tácitas lecturas que tienen algunas cosas mías, así como cuando me miraste a los ojos, tomaste mi pelo rebelde y lo acomodaste dulcemente detrás de la oreja, o como cuando sostuviste mi mano y la besaste en silencio, me acompañaste a ver si era cierto lo que decían, callado, simplemente sosteniéndome.

11 feb 2015

Eso...

Siempre creí que algún día volverías. Que al mirar atrás notarias que faltaba algo y así recordarías mi cuerpo. Tuve ese pensamiento siempre que escuché la canción que me dedicabas, la misma que cantabas haciéndome reír con locura cuando sentías que estaba triste. Lo hice también cada noche contigua a la tuya, esa en la que te fuiste apagando en silencio, distante, pálido y con disfraces inventados para que yo no lo notara. Más tarde quise dibujarte de nuevo, entre paraguas que jamas dejaron de llover sobre nosotros y en medio de las cartas que deje de escribirte al encontrar todas las que nunca leíste. Fue cuando tuve que entender que solo soñaba, y realmente ya no estabas. 
Tuve, pero no pude.
Y reconocer la diferencia me dolió mucho.