15 sept. 2011

Pero...quien está conmigo...?

Le conté a alguien lo que me pasa. No se como ni porque, pero lo hice. Me había prometido no decirle a nadie la noticia que había recibido, ni lo que había pasado antes, ni las circunstancias, ni las mentiras, ni la indiferencia, ni el dolor, ni las lágrimas. Pero lo dije.
Quizás a medias, quizás disimulé la sal que recorría mis ojos al volver a sentirlo todo, y quien me escuchaba no pudo darse cuenta. Quizás también lo dije solo para tratar de aliviar lo que siento. No lo se, realmente.
Le dije que voy a ser tía. Que en lo que respecta a la sociedad, el hecho de que mi hermano vaya a ser padre, más tarde, derivará en que la gente me llame de esa forma. Tía. Le dije también que antes, meses atrás, por el solo hecho de escuchar cosas que voluntariamente mi hermano vino a contarme, de la misma forma en  que recurrió a mi para que lo ayude, instantáneamente dejó de hablarme.
Su teléfono para mí nunca funciona, no le llegan mis mensajes, no tiene crédito o simplemente se olvida de llamar para contarme. Su auto parece haber olvidado el camino a mi casa, y toda su persona, entera y perfectamente completa, ya no me necesita para más nada.
Es curioso que uno se gane indiferencias así, de la nada, tan solo por haber escuchado algo malo que le sucedió a alguien en algún punto remoto de su vida. Es increíble. Con lo que cuesta crear una relación más o menos natural y amena. Que pasen cosas así directamente lo destruyen todo.
Porque yo ya no tengo ganas de nada. No quiero llamar para escuchar el repetitivo tono ocupado, ni el contestador automático que es quien siempre me recibe. Ya no quiero eso. No me gusta tener que mendigar por nada, y mucho menos en lo que respecta a este tema.
No me quieren decir como están. Como va todo. Si están contentos. Si piensan en nombres. Si lloran de felicidad y si los embarga una inmensa alegría. No me quieren formando parte de eso.
Y me duele.
Me gané el derecho a saber de ellos por el simple hecho de ser familia, y parece que nadie lo respeta, ni lo hará finalmente algún día. Me esperaba en algún rincón de mi vida el olvido al que me someten solo por haber sido el único oído que estuvo incondicionalmente dispuesto a escucharlo cuando más lo necesitaba. Y no pude verlo.
Me molesta la injusticia que es así, atrevida, que se aparece en tu vida sin que se lo pidas y que siempre encuentra la manera de hacerte sufrir al máximo, al extremo más doloroso que sea posible llegar. Y yo soy demasiado sensible...por lo cual, todo, indefectiblemente, se magnifica...
Pero cuando terminé de contarle todo, sabes que me dijo?
Me respondió que tal vez mi hermano sentía vergüenza, que no soportaba verme después de lo que me había contado y de saber como terminaron los hechos. Me dijo también, quien me escuchaba contarle mis cosas, que siga llamándolo, mandando mensajes y preguntando como pueda, como están las cosas. Si las ecografías están bien, si se hicieron alguna. Me dijo después que lo siga haciendo porque de esa forma él sabría que, de todas maneras, yo seguía estando...
Pero, hasta cuando? Hasta donde tengo que arrastrarme para que me tiren las migas? Hasta que punto tengo que rogar por que me incluyan en algo que, desde cierta perspectiva, también es mío?
Porque tendría que aguantar yo, la que solo lo ayudó cuando él vino a pedírselo llorando de la impotencia, que me ignoren de esta forma?
Pero lo más loco de todo esto, es que él se enojó conmigo y yo nunca le hice nada...él sigue con su vida como si nada, y yo, desde que pasó todo esto, sencillamente...


ya no tengo vida...


2 comentarios:

  1. Sabes? yo lo viví con mi mamá, le pasó exactamente lo mismo, pero la cosa fue así, la mujer de mi tío no quería que mi mamá y mi tía se acerquen a su familia, y mi tío como es tan patético, lo hizo, no estuvieron en absolutamente nada.
    Las dejaron de lado, las humillaban las veces que se les cantaba, pero yo te voy a decir algo, por más cruel que suene, somos personas estamos hechos de sentimientos de errores,pero nadie tiene el derecho de negar nada a nadie, lo único que te puedo decir es algo que le digo a mi mamá, no vaya a saber que la piedra caiga de su lado, y la hija cuándo sea grande haga lo mismo que ellos hicieron, dejarlos solos.
    Para adelante siempre !

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  2. Gracias Amiga.
    Gracias por leer, y darme tu consejo sincero de acuerdo a lo que te ha pasado.
    Sabes en que medida valoro esas actitudes.

    Un beso grande!

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