12 sept. 2011

Manos a la obra

En menos de un mes tengo un casamiento. Sí, fiesta, joda y todo lo que eso implica. Y esa sería la parte buena. Peluquería por un lado, maquillaje por otro y lo que más me aterra, la bendita ropa.
Acabo de ver una pollera que me voló la cabeza. Negra, con detalles en cuero y modal elastizado, (un sueño), y aunque me queda bastante bien, no es exactamente el modo en que quiero que me quede.
Así es que ya tomé una decisión al respecto.
Dos horas de gimnasio por día a la mañana y hora y media de pedaleo constante por la tarde hasta el día de hoy  no alcanzan. Voy a sumar una rutina estricta de abdominales, cintura, y glúteos.
Tengo que llegar a la fecha y me tiene que quedar perfecta. Como yo quiero.

Que difícil ser mujer, realmente...

2 comentarios:

  1. Como suele decirme mi madre: "Ser mujer cuesta y duele". ¡Pero vamos que querer es poder!

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Gracias...